¿La solución?
Hoy teníamos que hablar. No podíamos seguir así. Yo no podía seguir. Deje el auto en el estacionamiento, mi cuerpo iba a mil por horas. El ascensor parecía que no llegaba más. Y Mi cabeza entraba en crisis.
Intento abrir la puerta con la mayor rapidez posible, entro sin mirar para ningún lado, y voy directo a nuestro dormitorio, y me siento en la punta de la cama.
Sentía que esta era la solución. Mi cabeza me decía que estaba haciendo lo correcto. Y mi corazón prácticamente no dio respuesta alguna. Bah yo no quería que contestara.
Pedro: Mi amor estas bien? * Dijo con esa voz que me podía completamente*
Estaba más lindo que nunca. Afeitado. Camisa blanca y esos chupines negros. Pero no, no iba a dar marcha atrás. Sin dar vueltas, fui directo al grano.
Paula: Pedro me quiero separar. *su mandíbula se tensó como nunca*
Pedro: ¿Vos me estás hablando enserio Paula? *me sentía la peor persona del mundo*
Paula: Pedro somos diferentes, vos seguís con tu vida de soltero y ya no te soporto. Me saturas. No maduras Pedro. *tenía que descargarme*
Pedro: La verdad que no te entiendo. Pero, yo también me canse, me ¡hartaste nena! . Para que sepas vos y tu histeria también me tienen podrido. Donde quedaron esos meses increíbles de novios! Ah y otra cosa, no sabes cómo me arrepiento de haberte pedido casamiento. *el volumen de voz ya era alto, todo el dolor que sentía por la separación se convirtió en ira*
Paula: Aaaaah no, ahora vos sos el maltratado. ¡Para Pedro!.¡Para! Pensé que íbamos a ser Marido y mujer, no Madre e hijo. Y además Maestra jardinera, por que TUS amigos parecen criaturas. ¡Y Antes de que digas una sola palabra! Te aviso que tenes que ir buscando departamento, porque yo acá me quedo! *Ya no estaba sentada, si no parada, nariz con nariz, si quería guerra, guerra iba a tener*
Pedro: Aaah te descargarte. Sabes una cosa Paula, si yo y mis amigos parecemos criaturas, vos y tus amigas parecen señoras de 60 años, quejándose de la vida, del perro, de todo. ¡Y YO te voy avisando que de acá no me voy! * Mas encima me canchereaba, esto ya se había convertido en una guerra, y Pedro, justamente Pedro, no me iba a ganar*
Paula: Pedro me conoces, las guerras no me gustan, pero si queres guerra, yo no me voy a dejar Perder. *se lo deje bien clarito, a centímetros de su boca*
Pedro: Te conozco y mucho. *saliendo de la habitación* Ah y me olvidaba, Feliz Aniversario de casada. Ojala te guste la cena. *agarro las llaves del auto, ¡Mi auto! y se fue*
Me sentía una tarada. Me había olvidado de nuestro primer mes de casados.
Veo una rosa en la cama y lo único que quería hacer era llorar y romper todo.
¿Porque era tan IMPERFECTAMENTE PERFECTO?
No hay comentarios:
Publicar un comentario