“Todo o Nada”
Marido y mujer, dijo el juez una vez, pero la verdad ahora estamos siendo Paula y Pedro, sin presiones, sin papeles, estábamos unidos, destinados, por que nos amábamos, por que entendimos que ser diferentes, simplemente no era tan malo.
Paula trajo sus cuadros abstractos, sus almohadones de encaje, sus cortinas de baño, y mas, yo solo mi play, para que mas. Habíamos complementados nuestros gustos, nuestros tiempos, nuestros momentos, nuestros silencios, nuestras risas, en si, todo.
Había sido un día largo, pero estuve todo el día junto a ella, armando algo nuestro, mas que agotador, placentero. Nuestro nuevo hogar. Caímos rendidos en la cama, llenos de esa sensación que estábamos haciendo lo correcto, eso se sentía tan bien. Beso su frente, mientras ella se recuesta en mi pecho.
-Que lindo se siente poder estar así gordo…
-Si, juntitos por fin amor…
-Todo pasa tan rápido, ojala pudiera detener el tiempo, estar así con vos siempre-
- Voy a hacer todo lo posible por estar así por siempre con vos…
-Te amo Alfonso, tanto, tanto, y nunca querría que terminemos como mis papas…
-Por que decís eso? Lo hablamos mucho, vi como sufrías por eso, pero a veces así es la vida, y sé que nosotros vamos a estar juntitos hasta viejitos Pau…
-Si, pero me acuerdo, y sé que sin tus consejos, me hubiera dolido peor… Nunca me voy a olvidar cuando te enfrentaste a mis viejos, diciéndoles que piensen en mí, en que yo también sufría, te juro que nunca te voy a dejar de agradecer el aparecer en mi vida en ese momento de mierda…
-Ese choque, produjo que tu vieja me odie, y me siga odiando… Pero me dolía verte mal, destrozada, lo único que podía a ser era hacerte reír con mis estupideces…
-Mi vieja nunca entendió que solo querías defenderme, cuidarme, en cambio mi viejo te ama, te lo ganaste como a mí…
-Si, pero es raro no poder acompañarte a comer de tu mama, me gustaría hablar con ella, por vos…
-ya habrá tiempo para eso… ahora disfrutemos de nosotros, sé que podemos ser felices…
-Vamos a ser felices, siempre…
Terminamos la noche, haciendo el acto más puro, ese que nos unía no solo de cuerpo, si no de alma. Paula de Pedro y Pedro de Paula. Éramos uno. Ella conoce mis puntos débiles, yo los de ella. Creo que era en lo que mejor nos complementábamos, donde no existían defectos.
Amanecimos radiantes, siempre nuevos aires, traen esa purificación que siempre hace falta. Desayunamos muy temprano, hoy me enfrentaba a un nuevo desafío, Mi jefa, se iba de viaje por negocios, y me dejo como suplente durante su ausencia, me asustaba, pero sabía que lo iba a ser bien. Paula mientras tanto se tenía que ir al bufet de abogados, últimamente le estaba yendo muy bien, en si, nos estaba yendo muy bien, todo marchaba perfecto, y un poco de miedo me daba.
Marche hacia el trabajo, salude a todos, como siempre, y me dirigí hacia la oficina, la primera vez que entraba a esa oficina, no sabia a lo que me enfrentaba, ahora entraba a ocupar un lugar muy importante, un gracias brotaba de mi pecho. Sabía que mucho se lo debía a Paula, a pesar de que tuve que cambiar mi forma de pensar un poco, aceptar esta oportunidad, que sin mi amigo Hernán, nunca lo hubiera conseguido, era un logro personal para mi.
El día trascurrió normal, Paula me aviso que iría de su mama a la vuelta del trabajo, la charla de anoche la había movilizado un poco. Así que una vez terminada mi jornada laboral, me dirigí a una panadería a comprar ese postre que tanto le gustaba a Pau, y fui directo a casa. Me bañe, puse astros de Ciro, y me relaje tanto que termine dormido en el sillón. Hasta que sentí suaves besos por toda mi cara. Como no era tan tarde, nos sentamos con Pau a comer el postre, entre juegos y risas. Ella estaba tan sonriente pero a la vez sus ojitos siempre hablan por si solos, tal vez la visita a su mama, había sido complicada, como cada vez que iba a verla. Quería preguntarle como le había ido, pero la verdad tal vez hablar sobre eso la iba a poner peor, así que solo evadí esa sensación, y continúe tratando de hacerla olvidar un poco de el alrededor.
Pau se fue a bañar, mientras yo la esperaba en la cama. Cuando salió, se recostó, sin decir nada, se dio vuelta, ahí comprendí que la sensación que había percibido era cierta. Me acosté a su lado, y la abrase bien fuerte, todo abraso cura algún dolor, siempre. Siento que una lágrima cae en mi mano, ella se da vuelta, y me duele ver sus ojos llenos de lágrimas. Entiendo por donde viene esto, y es su eterno dolor, el tener que soportar, tenerlos separados, siempre le va a doler. Le seco sus lágrimas, y le digo que la amo, es la única forma que tengo de acompañarla, cuando retrocede el tiempo en su cabeza, y vuelven esos recuerdos tristes.
- ¿Que paso Pau? Lo mismo de siempre no?
- Un poco de todo…-dijo ya mas calmada-
- ¿Me queres contar?
- No importa amor, sabes como es mi mama… con que me abraces me basta… Te amo…
- Esta bien, no quiero verte mal, nunca… yo te amo mas…
Así, dormimos, abrazados, solo quería verla bien a ella, todos queremos ver bien a quien amamos, por eso me decidí a hacer algo, que tendría que haber echo antes… Tal vez así, este seria un problema menos… o al menos calmaría un poco las cosas…
Era sábado ya, por lo que me despedí de Paula, diciéndole que iba a lo de Hernán, una mentira justificado, esta claro. Sabia que seria complicado hablar con la mama de Paula, pero no me iba a detener. Puse en marcha el auto y me dispuse a llegar a su casa. Todo el camino pensé, en ese día, con Pau llevamos mas de un mes de novios, en ese tiempo los problemas entre sus papas era casi insostenible, Pau me llamaba llorando casi todos los días, a pesar de ser grande, le afectaba ver a sus padres destruirse. Yo contaba con la fortuna de a ver visto a mis viejos siempre juntos, hasta la muerte de mi mama. Me daba mucha impotencia verla mal, a ella, que nadie pensara en lo mal que la pasaba. Ese día, agarre valor, y durante la cena, plantee, con todo el respeto del mundo, la difícil situación diaria que pasaba Paula. Ella estaba seria, sujetaba mi mano con tanta fuerza, aguantándose las lágrimas. Hay fue cuando explote, exploto todo. A veces las personas por pensar en si misma, se vuelven egoístas, se olvidan que el resto existe, por lo tanto, que ese resto sufre. Alejandra, me recrimino mi entrometimiento, en su vida, en su familia, me dijo que era e iba a ser siempre el gran error de Paula. En ese momento, poco me importo, Miguel no dijo ni una sola palabra, solo miraba sorprendido. Lo único que quería era que tuvieran en cuenta que todo lo que hacían para perjudicarse mutuamente, queriéndolo o no, en primer lugar lastimaba a Paula y sus hermanos. Días después se separaron definitivamente. Miguel me agradeció por defenderla de las personas que mas la amaban, por haberlo guiado en tomar una situación dolorosa, pero aunque sea un poco sanadora para ellos. En cambio, Alejandra, tomo la posición contraria. Paula tenia dos opciones en esos días, o llorar eternamente, o entender que así sus papas iban a ser felices. Ahora solo quería intentar arreglar, por así decirlo, la relación con Ale, por Pau y por mi.
No sabia a que me estaba enfrentando, ni tampoco quería saberlo. Respire hondo y toque el timbre. La suerte ya estaba echada.
muy bueno,seguí subiendo....
ResponderEliminaramo esta novela por favor seguila!!♥
ResponderEliminarEste historia está fácil en el top 5. Love it!
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