viernes, 3 de mayo de 2013

Capitulo 18



II

Hasta que punto nos damos cuenta que algo es amor? Y cuando nos damos cuenta que no lo es? O lo que es peor cuando dejamos de exigirle  a nuestro corazón que debe a amar por mas que el ame a otro?  Tengo la leve sensación que la tercera es la vencida.

Hoy por primer vez invite a Alex a una cena de trabajo, como mi…? Colóquenle el nombre que quieran.  Llego tan puntal, que deseaba que llegase tarde. Como pedro.

No quería proyectar en Alex a Pedro. Pero era imposible, era más fuerte que yo, y lo peor de todo, es que eran completamente diferentes.

Llegamos al lugar, lleno de lujos y escaleras por todos lados, caras extrañas y  ojos tapados de rutina, extrañaba mi lugar en el mundo.

 Alex apretó fuerte mi mano, como señal de que vuelva en si, se acercaban mis jefes.
 Levante la vista, y solo conteste las preguntas de mi jefe, con los diálogos ya prefabricados en mi mente. Amaba mi vida en NY, pero sabía en lo mas profundo de mi corazón, que si Pedro nunca me hubiese dejado, (que mal suena eso) nunca hubiera viajado. No necesitaba todo esto, solo lo necesitaba a Pedro en mi vida. 

A veces en momentos donde mi concentración tiene que ser la ideal, me pierdo en pensar en cada palabra, en cada gesto, en todo lo que había pasado con pedro antes de que todo se hubiera roto, como si nada. No quería entender, en realidad no entendía. Mi charla con mi mama, mi ultima charla con Pedro.  Algo muy dentro mio, sabia que Pedro nunca me podría haber dejado de amar así como si nada. Por un momento me había alejado completamente de donde estaba, y volví a ver a Alex al lado  mio, con su sonrisa, tratando de que nadie se de cuenta de mi absoluta desconcentración.  Me susurro por lo bajo, sobre lo que estaban charlando en la mesa, mientras me acariciaba con su mano mi espalda, transmitiéndome paz.

Luego se apagaron las luces, la banda invitada empezaba a llamar a bailar, Alex tomo mi mano, y salimos juntos al medio de la pista. Inundada de dudas, trataba de no dejar de mirar su rostro lleno de ilusión, y el mio tan lleno de miedo.

Los recuerdos no paraban de llegar, y solo quería soltarme de Alex, y correr, correr, correr sin rumbo,  escapar.

Y lo hice. 

Le pedí disculpas a Alex, y sali corriendo, el corrió atrás mio.

-Pau, ¿que pasa?
-Nada, solo que me quiero ir, perdón… -me di vuelta, hasta que el tomo mi mano-
-Vas a tardar mucho?- con sus ojos de desilusión-
-Lo que sea necesario…

No quería hacerle daño a Alex, porque de verdad lo estaba empezando a Amar, pero también amaba el recuerdo de Pedro,  y sabia que no podía hacerlo feliz, mientras yo tenia cosas inconclusas en mi vida, me iba a odiar si rompía su corazón, como lo habían echo conmigo.

Me baje del taxi y empecé a caminar… y a pensar.

Me senté en un banco, y lo único que trate de descifrar fueron las últimas palabras de Pedro… “es lo mejor para vos”

¿A caso no era lo mejor para el? Yo lo amaba, y él lo sabía.

Trate de enfriar mi enfado, y pensar realmente lo que a Pedro le pasaba. Él no era así como se mostró ese día. Ese no era el, fue una mascara, esos no eran sus ojos, ni esa su respiración.

Por amor uno es capaz de hacer cualquier cosa.

De repente Alex apareció por atrás, y se sentó a mi lado.


-Es el, verdad?
-Alex, paso ya tanto tiempo, pero todavía no entiendo… me tortura no saber de el…
-Y que te gustaría que hubiera pasado? Dentro de todo lo malo, que le paso a pedro según vos…
-No lo se… fue muy rápido, veníamos de reconciliarnos… estábamos plenos, nunca note a un Pedro desenamorado, para nada…
-Entonces, el se habrá enterado de algo en esas horas, es lo mas lógico no?
-De que? De lo ultimo que hablamos fue de mi mama, de mi visita a su casa… a la mañana siguiente todo fue normal…
-Pedro sabia de tu trabajo aca en NY?
-A donde queres llegar Alex? No, no sabia nada, solo se lo conté a mi mama… y ella lo único que hizo fue recriminarme que por Pedro nunca viajaría…
-No conozco a Pedro, ni a tu mama, solo a vos, y te aseguro que nadie podría dejarte de amar, ni yo puedo por más que tu corazón solo piense en otro… Solo una opción tenes, y vos sabes cual es… no trates de hacer lo que tu cabeza quiera… 



     Me dio un beso en la comisura de mis labios, y se fue… pero antes me dijo: “llámalo, yo te voy a estar esperando”

Empecé a caminar a mi mono ambiente, subí las escaleras lo mas rápido, entre en busca de el maldito teléfono… y marque su numero…

No lo analice, no lo pensé, y se sintió tan bien.

      …

     -Hola Pedro…  Soy paula… se escucha…? –
     -Paula? Pedro no se encuentra, soy Lenna…

      Sentí como de vuelta perdía, por buscarte.

      La razón corto la llamada casi como un estimulo-respuesta.

     ¿Quién diablos era Lenna? O mejor dicho ¿Qué demonios estaba pensando?

     Pedro ya se había olvidado de mí.

     Me odiaba por creer de vuelta que todo había sido una confusión, que pedro realmente me amaba, y que nunca había dejado de hacerlo.

     Encerrada, llorando por todo.  Por vos.

    ¿Cuándo lo intentas, lo intestas, lo intestas, y nada funciona solo queda rendirse? 

    ¿Cuándo ni el tiempo cura, solo queda vivir con las heridas? 

    ¿Cuándo sabes que solo existirá un amor, ningún otro, solo queda vivir de recuerdos?

   ¿Cuándo sé que te amo, solo queda dejar de hacerlo?

    Hoy, sabía que me tenía solo a mi misma.
    Solo me conocía a mi misma, todo lo demás había cambiado.
     Hasta Pedro.
    Solo quedaba llorar hasta agotarme, y dormir.










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Espero que lo disfruten, me gusto escribirlo, mucho...

Se vienen pronto unos capítulos mas interesantes...
 Enjoy.






4 comentarios:

  1. Quiero decir que yo todavía estoy aquí esperando. Igual creo que entendí bastante, Pepe habló con alguien y por eso la dejó.
    Bue, si volvés yo estoy.

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